Kafka: mucho más que La Metamorfosis

[…] Este pueblo es propiedad del castillo, quien aquí vive o pernocta, vive en cierta manera en el castillo.

-Franz Kafka / El Castillo

Aquellos que aún no han leído  La –imprescindible- metamorfosis de Kafka seguramente lo conocerán al menos de oídas. Es uno de esos libros que dan pereza a los que no son lectores frecuentes, quizás por la asociación que, ya desde los estudios escolares, hacemos de su autor con un pensamiento filosófico inaccesible. No puedo quitar del todo la razón a quien lo piense. No del todo, porque La metamorfosis es sin duda otro de esos libros que hay que leer un par de veces para conseguir disfrutarlo y, sobretodo, entenderlo. Sólo diré que el intento merece la pena (…), y paso ya a otra obra de Kafka, mucho menos nombrada pero también conocida por muchos: El Castillo.

La escalera. M.C.Escher

K es un agrimensor (algo así como un “tasador” de tierras) recién llegado a un pueblo supuestamente gobernado por un castillo y los que en él residen. Su misión es simplemente realizar el trabajo para el que ha sido contratado por correspondencia y por el cual ha viajado desde tan lejos, pero un sinfín de inconvenientes absurdos y de trámites burocráticos se interpondrán entre él y su sencillo objetivo.

El castillo es otra de las espirales claustrofóbicas de Kafka que tan visualmente supo plasmar el holandés Escher en sus dibujos. Su lectura está sujeta casi a tantas interpretaciones como lectores tenga: se ha hablado de una obra claramente antiestatista y una crítica abierta a la alineación consecuencia del colectivismo y de un sistema burocrático deshumanizado, que ralentizan y bloquean cualquier posibilidad de crecimiento o de logro. Se le ha atribuido también un trasfondo religioso y existencialista basado en el profundo aislamiento del ser humano.

No tengo armas basadas en un riguroso estudio propio como para discutir una u otra cosa. Mi interpretación no vas allá de mi propia lectura, quizás un poco entre medias de ambas teorías: sin duda hay aislamiento en mitad de un colectivo de borregos que respetan servilmente algo que no conocen y que ni siquiera han visto, llámese Dios o Gobierno. La impresión que sí daré a cambio es una a favor del estilo de Kafka, tan puesto en duda por lo desestructurado de sus narraciones. No sólo esta falta de estructura apalanca la constante sensación de bloqueo sino que fomenta la exasperación del lector, consiguiendo que te metas en la piel de K y sueñes con estar por un minuto en su lugar para barrer de la faz de la tierra a cualquiera que se interponga en tu camino. No contento con eso, la narración de Kafka nos produce una risita nerviosa nacida no sabemos si de la contemplación del absurdo espectáculo o de la completa desesperación en la que nos vemos sumergidos. No hay adornos ni despliegue de metáforas, pero hay sin duda contenido y eficacia.

Del todo recomendable. No tardaré en hincarle el diente a El proceso.

Kafka sólo publicó algunas historias cortas durante toda su vida, una pequeña parte de su trabajo, por lo que su obra pasó prácticamente inadvertida hasta después de su muerte. Con anterioridad a su fallecimiento, dio instrucciones a su amigo y albacea Max Brod de que destruyera todos sus manuscritos; Brod hizo caso omiso de esas instrucciones, y supervisó la publicación de la mayor parte de los escritos que obraban en su poder. La compañera final de Kafka, Dora Diamant, cumplió sus deseos pero tan sólo en parte. Dora guardó en secreto la mayoría de sus últimos escritos, incluyendo 20 cuadernos y 35 cartas, hasta que fueron confiscados por la Gestapo, en 1933. Actualmente prosigue la búsqueda de los papeles desaparecidos de Kafka a escala internacional. Fuente: Wikipedia.

Anuncios

7 comentarios

    • Hola Miguel, encantada de tenerte por aquí.
      Veo que te gusta Murakami y Kafka, supongo que le habrás echado ya el ojo a “Kafka en la orilla”, ¿a que sí?
      Poe…, un maestro, dale otra oportunidad.

  1. Hola Eduideas,
    ¿Haces referencia a El palacio de los Sueños, de Kadare?
    Me han hablado de él como la versión moderna de El castillo, pero no lo he leído.
    Muchas gracias por el aporte.
    ¡Un saludo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s