Thomas Bernhard y los Maestros Antiguos

Ahora puedo dejar que todo me llegue, realmente todo, sin tenerme que defender de ello, ya no me defiendo, así son las cosas, así Reger entonces. Mirando El hombre de la barba blanca dijo, realmente me ha gustado siempre El hombre de la barba blanca, Tintoretto no me ha gustado pero sí El hombre de la barba blanca de Tintoretto. Desde hace más de treinta años miro ese cuadro y todavía puedo seguir mirándolo, no hubiera podido mirar ningún otro cuadro más de treinta años.

– Thomas Bernhard / Maestros Antiguos

A pesar de su notable pesimismo y desconfianza en el ser humano, Thomas Bernhard es uno de esos escritores astutos, capaz de hacer crítica eficaz desde el humor ácido y la ironía. Su visor apunta con frecuencia a la hipocresía de la sociedad austriaca, a la que desprecia profundamente, salpicando las balas por aspersión a la sociedad en general y a la condición y comportamiento humanos, que a menudo se le aparecen como absurdos y detestablemente similares a los del ganado.

El hombre de la barba blanca. Tintoretto.

Más allá de sus excelentes piezas teatrales, su novela está también provista de una gran teatralidad. Sus personajes son obsesivos, autistas, espirales. Un buen ejemplo es el de Maestros Antiguos, magnífica novela donde Bernhard nos presenta a Reger, un crítico musical con una vida basada en la repetición inalterable: por las mañanas -una sí, otra no-  durante los últimos 36 años, durante las mismas horas, se sienta en el mismo banco del Kunsthistorisches Museum a contemplar el mismo cuadro. Por las tardes, un ritual similar se repite en el hotel Ambassador. A través de Reger, Thomas Bernhard analiza el arte, lo que nos han dicho que es el arte, lo que nos hemos creído. Las costumbres, la pérdida de individualidad, todo ello consecuencia de la estupidez e ignorancia humanas, las limitaciones de personas que buscan su lugar entre personas limitadas que también buscan su lugar, situación que deriva en la inmovilidad, el estancamiento, la incomunicación.

El estilo de Bernhard para presentarnos una vida estancada me resulta impecable. Frases encadenadas que se suceden sin puntos y aparte para volver a comenzar por la mitad, en un avance lento pero firme hacia el principio.

Pero, ¿qué ocurre cuando la rutina inalterable se ve alterada repentinamente? Maestros Antiguos es una lección de sociología cabreada, totalmente recomendable.

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4 comentarios

  1. Oh my goodness! Impressive article dude! Thank you, However I am having problems with your RSS.
    I don’t understand why I can’t subscribe to it. Is there anybody getting identical RSS problems? Anyone that knows the solution can you kindly respond? Thanx.

  2. me encanto lo visto , soy docente, y me gustaria saber si pueden tirarme ideas para hacer una exposicion acerca de los “maestros en la antiguedad” y como fueron cambiando hasta “hoy”, asi o en grandes rasgos, imagenes de los maestros, sus vestimentas, su forma de vivir, de comer, sus viviendas, desde ya muchas gracias por su respuesta. mariana

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