Cómo se escribe un videojuego

Como consumidora de videojuegos, cada vez más a menudo me encuentro a mí misma boquiabierta ante el trabajo puesto en cada uno de ellos (no hay más que ver los títulos de crédito), no sólo a nivel gráfico -algo que avanza a una velocidad pasmosa y que con la llegada del 3D plantea un futuro asombroso- sino también a nivel narrativo. Y es que algunos videojuegos son auténticas obras literarias, desde la construcción de los personajes hasta los giros de la historia, pasando por conversaciones en las que el jugador se siente como el verdadero protagonista (si no pulsas X, la historia no avanza. Si pulsas O, la historia avanza en otra dirección, o incluso mueres). Más allá de si lo nuestro es el rol, la aventura gráfica o la descarga de agresividad en forma de carreras de coches, ataques con espadas o luchas contra zombis, los videojuegos cada vez más se presentan como productos con una exigencia narrativa a la altura de las novelas en las que en ocasiones se basan (veáse las adaptaciones de El señor de los Anillos, Dante´s Inferno o Eragon, por ejemplo). Cuando avanzas por las pantallas de juegos tan aclamados como en GTA San Andreas o el God of War, descubres que los personajes a los que controlas con el mando están dotados de una personalidad que les hace reconocibles. CJ, en San Andreas, es un joven negro procedente de un barrio marginal que luchará por escapar de un entorno exento de más posibilidades que el crimen. CJ habla, piensa y actúa como un joven sin escapatoria posible, y a través del juego entendemos la terrible influencia que el simple hecho de nacer en uno u otro lugar puede tener sobre la vida de las personas. Nos convertimos en CJ, lo entendemos y le ayudamos a escapar. God of war, por ejemplo, nos ofrece un paseo por la mitología griega (una de libre adaptación, eso sí) de la mano de Kratos, un temerario semidios en pie de guerra con el Olimpo.

Más allá de quien, por su violencia recurrente, considere nefasta la influencia de los videojuegos, no nos queda sino admitir que tras ellos hay algo más que horas y horas de mentes en blanco (algo que -es cierto- no ocurre cuando la corta edad del jugador no es suficiente para comprender la historia que se le está contando). Y su fondo narrativo lo demuestra el hecho de que contamos en la librerías con libros y películas basados en videojuegos. Sirvan de ejemplo Resident Evil, Tomb Raider o la saga Doom, entre mucho otros.

Para finalizar, os dejo un magnífico reportaje realizado por Página2 al respecto de la narrativa en los videojuegos:

Reportaje Literatura y Videojuegos ¡A jugar!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s