Tablets, móviles, e-readers…. o quién se llevará el pavo al agua

El pavo, sí, porque el gato no es típico navideño. La avanzadilla de anuncios de perfumes que empiezan a copar los cortes publicitarios da el toque de salida a lo que parece ser una invasión inminente de luces de colores, felicidad y consumismo. A dos meses de Navidad estalla también la oferta de e-readers, tablets, móviles y más y más plataformas creadas exclusivamente con el fin de proveerlos a todos de contenido literario digital.

Mientras el iPad de Apple ya había ganado su fama incluso antes de lanzarse y, después, un nada desdeñable número de ventas, las tablets hijas de Microsoft y Android buscan su hueco entre los regalos navideños. Precio: desde 360€ aprox. La casa Fnac se suma a la fiesta de los e-readers y lanzará su propio dispositivo de lectura en noviembre, a imagen y semejanza de la carrera iniciada por el Kindle de Amazon en su momento y en la que ya participa un buen número de corredores. Precios en ligero descenso: desde 199€. Por no hablar ya del incontable número de teléfonos móviles que ofrecen ya entre sus funciones la posibilidad de leer libros en pantalla.

Creía tenerlo claro con mi parece-que-ya-obsoleto-Papyre, pero ante tal despliegue de posibilidades no es fácil volverse loco y acabar comprando un e-reader para jugar a la guerra y un móvil para leer Guerra y Paz. Me acerco a varias tiendas Apple y pregunto de nuevo por el iPad. Un joven siempre sonriente me informa de lo mucho que puedo jugar con el dispositivo. Habla de fotos, agenda, videojuegos, películas, videos musicales, esta y aquella aplicación, descargas, internet. Bastante impresionante. Asoma la palabra periódico pero no, de libros no se habla. Ya lo dijo Steve Jobs (“la gente ya no lee”) y cumpliendo –aunque no del todo- con esto creó un dispositivo que no está pensado para leer, aunque permita hacerlo sin problemas, siempre y cuando no incida la luz solar de lleno en su pantalla retroiluminada. No se equivocaba al pensar que la diferencia de precio con los e-readers animaría a muchos compradores a pagar algo más por un dispositivo que ofrece mucho más que la posibilidad de leer.

¿Qué elegir, entonces? Dependerá del para qué.

Que lo que quiero es leer, leer y leer: mejor un e-reader de tinta electrónica, que no cansa la vista y que fue creado, como su nombre indica, para leer en él.

Que lo que quiero es ver pelis, navegar por internet, conectarte al skype, jugar, leer el periódico y algún libro de vez en cuando, ahí hay que pasearse por la creciente oferta de tablets.

Y, en formato bolsillo con opción a llamada, por el escaparate de los fabricantes de teléfonos móviles y operadores varios.

Quizás los números que la Navidad traiga consigo en cuanto a las ventas de unos y otros dispositivos nos ayudarán a saber si afirmar –como ya se viene haciendo- que este 2011 será, por fin, el año del e-book, resultó un tanto apresurado. ¿Se venderán dispositivos para leer libros digitales o dispositivos que, además, leen libros digitales? ¿Qué busca realmente la gente? Personalmente creo que el tema seguirá avanzando lentamente y que si bien veremos más dispositivos en la calle a partir de enero, lo que hay que valorar es el uso que de ellos se esté dando. El público lector tiene que madurar aún más y junto con él la oferta, ya no tanto de dispositivos como de plataformas que ofrezcan descargas cómodas y a un precio razonable. Pero eso ya lo dejo para otro post.

Anuncios

3 comentarios

  1. En el iPad no se puede leer horas y horas. Juega, chatea, escribe mails, lee revistas, periódicos, comics, mira vídeos y fotos. Para mí es el presente-futuro para los medios de comunicación, entre otros sectores. Para leer novelas de Sánchez Dragó o de Pérez Reverte (que me vienen a la cabeza ahora, no sé por qué), como que no. El próximo paso, la mezcla perfecta de tinta electrónica y pantalla que permita repropducir vídeos, etc. Pero que no lleve Windows, por dios. Llegará, seguro que llegará.
    Por eso todavía no tengo tablet, vaya 🙂

  2. Cada cosa para lo que es. Hace unos años nadie hubiera dicho que los portátiles o los net-book, fueran a sustituir a un libro físico, y así es. Por esa misma razón: la pantalla LCD cansa la vista al leer durante un tiempo prolongado. Así que si lo que uno busca es leer como haría en un libro físico el aparatito elegido debe ser un libro electrónico, mientra que si lo que busca es un psudo portatil, tiene un ipad.
    El problema es que las personas siempre queremos mas y mas. Algunos dicen que mi Papyre ya tiene un tiempo y no hace nada nuevo, pero yo lo compre para leer libros y eso lo hace a las mil maravillas, igual que mi ipod reproduce música, para eso lo compre.

    • Estoy de acuerdo con vuestros comentarios, cada dispositivo tiene su función. Yo también tengo un Papyre y cumple de sobra con su cometido, que es únicamente permitirme almacenar y leer libros todo el tiempo que quiera y sin cansarme la vista. Para navegar por internet o jugar ya tengo el móvil, el portátil y la PS.
      Pero desde luego creo que la apuesta de Apple por un dispositivo que no fuera exactamente un e-reader, sino una mini computadora que además permite leer (aunque no sea su principal cometido) fue de lo más acertada en términos de mercado. Habrá más gente interesada en la muntifuncionalidad de una tablet que en poder leer durante horas sin dañar su vista, especialmente entre el público más joven de cultura eminentemente audiovisual y acostumbrado a leer en pantalla. Ojalá me equivoque, pero tengo la impresión de que las ventas de tablets superarán a las de e-readers estas navidades.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s